Caso Marita Verón: la Corte tucumana confirmó las condenas de la causa

Los miembros del máximo tribunal provincial ratificaron las penas impuestas para los coautores de los delitos de retención y ocultamiento agravado para el ejercicio de la prostitución. Susana Trimarco afirmó que “después de 15 años hubo un buen final”.

En abril de 2002 María de los Ángeles Verón tenía 23 años, vivía junto a su pareja David Catalán en un barrio del norte de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Su hija, Micaela, tenía tres años. Instalaron un mercado en ese barrio, Villa Mariano Moreno. El día tres de ese mes, María, o Marita, como le decían todos, desapareció.

La semana pasada, más de 15 años después de ese hecho, los coautores de su desaparición recibieron la confirmación de su condena de parte de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (CSJT), con tres votos a favor de esta posición y uno en contra.

“Después de 15 años luchando por Justicia hubo un buen final”, declaró Susana Trimarco, la mamá de Marita y, al mismo tiempo, la persona que le dio más impulso a la investigación del caso, encargándose personalmente de recolectar pruebas. La frase condensa mucho de ese esfuerzo, ya que el derrotero de la causa tuvo muchos altibajos.

El proceso ante la Justicia tucumana comenzó en febrero de 2012, y en diciembre de ese año, tras analizar las pruebas del caso, el tribunal integrado por los jueces Eduardo Romero Lascano, Alberto Piedrabuena y Emilio Herrera Molina dictaron la absolución de los 13 imputados. Esto provocó una serie de protestas y algunas de particular intensidad, como la que se llevó a cabo en Capital Federal en la casa de la provincia de Tucumán. El caso, que tuvo una gran repercusión mediática, despertó la sensibilidad de la sociedad civil.

Después de que la familia de Marita Verón apelara esta decisión e instara la realización de un juicio político contra estos magistrados, el caso llegó hasta la CSJT, donde se señaló como culpables a diez de los acusados y se ordenó que un nuevo tribunal dictara la condena. Así fue como en abril de 2014 los camaristas Emilio Páez de la Torre, Dante Ibáñez y Juana Juárez dictaron nuevas penas.

José “Chenga” Gómez, uno de los líderes de la organización que llevó a cabo el secuestro, fue condenado a 22 años de prisión junto a Gonzalo Gómez; Daniela Milhein y Alejandro Gómez, a 18; Carlos Alberto Luna y Domingo Pascual Andrada a 17; Azucena Márquez, a 15; Humberto Derobertis a 12; y Mariana Bustos y Paola Gaitán, a 10.

Al momento de la confirmación de parte de la Corte tucumana de esta condena, todas estas personas esperaban esta decisión en libertad. Después de esta ratificación, los abogados de la familia Verón pidieron que vuelvan a prisión de forma inmediata.

El caso de Marita Verón constituyó un hito importante en la lucha contra la trata de personas. La problemática comenzó a ponerse en cuestión en ámbitos parlamentarios, políticos y mediáticos. Susana Trimarco fue concreta con respecto a qué significa su trabajo y esta decisión judicial: “Estoy conforme y es un paso importante, pero no hay que relajarse: a las víctimas hay que buscarlas, a ‘Marita’ y a todas las personas que hoy están desaparecidas”.