Una usuaria hizo un depósito pero el cajero no le acreditó una parte del dinero a su cliente. Qué dice la Justicia en este tipo de causas y que otros antecedentes similares hay.

El 18 de marzo de 2014 María Alejandra Castaño realizó un depósito en un banco cooperativo de la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, por una deuda que ascendía a 4743 pesos. A la vieja usanza, quiso realizar la maniobra por una de las cajas pero en la institución bancaria le ofrecieron que lo haga vía cajero automático.

Tuvo que realizar dos depósitos ya que hace dos años el máximo permitido por operación eran 4 mil pesos. Con el comprobante de ambos, informó a su acreedor. Pero, pasados unos días, sólo se le había acreditado en su cuenta la suma de 743 pesos. En ningún momento se acreditó el monto restante.

Castaño realizó el reclamo a la entidad y, según consta en el expediente, fue tratada “con total desprecio y falta de información” y “que no obtuvo ninguna respuesta” de los empleados bancarios ante su problema. Asimismo, inició el reclamo en la Oficina Municipal de Información al Consumidor e impulsó la demanda judicial.

A través de su abogado, solicitó que la entidad financiera fuera condenada a resarcirle el daño que le provocó, estimado en 64 mil pesos, y discriminado de la siguiente manera: 4 mil por daño emergente, 10 mil por daño moral y 50 mil por daño punitivo.

En tanto, los abogados de la entidad cuestionaron la “existencia del daño así como su responsabilidad en lo atinente al deber de seguridad y el carácter objetivo de la misma”. Y negaron “que se haya dispensado un trato indigno” a la usuaria, por lo tanto, desconocieron los “rubros” reclamados y sostuvieron que la demanda debía “ser rechazada”.

Protección al usuario bancario

En un fallo del pasado 6 de octubre, la Sala Uno de la Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de Bahía Blanca, integrado por los jueces Leopoldo Peralta Mariscal, Guillermo Ribichini y Abelardo Pilotti, condenó a un banco local a indemnizar a la usuaria por “el incumplimiento de la Ley de Defensa del Consumidor 24.240” sumado a la “actitud negligente de la demandada”.

En el artículo 2 de la ley sancionada en 1993 explicita que “quedan obligados al cumplimiento de esta ley los proveedores de servicios sean personas físicas o jurídicos de naturaleza pública o privada en forma profesional cuando produzcan, distribuyan, importen, o comercialicen cosas o presten servicios a consumidores o usuarios”.

Y enfatiza en el concepto jurídico del daño moral sobre la base de que “no tiene por finalidad engrosar la indemnización de los daños materiales, sino que busca mitigar el dolor o la herida a los derechos personalísimos más estrechamente ligados a la dignidad de la persona física y a la plenitud del ser humano”.

Asimismo, en la causa, el tribunal provincial condenó al banco a pagarle a la usuaria “20 mil pesos en concepto de daño moral, con intereses a la tasa pura del 4% anual desde el 17 de junio de 2014” hasta el día del fallo mencionado. En el fallo de primera instancia iba a recibir 72 mil pesos por la errónea operación sobre un monto de 4 mil.

La Cámara civil local también aplicó una multa de 270 mil pesos a la entidad cooperativa por el “daño punitivo” a abonarse en el plazo máximo de 10 días hábiles. Por último, en la sentencia, explicaron los camaristas que hubo una “gran negligencia, cercana al dolo (NdR: Dolo: voluntad deliberada de cometer un delito) en la operatoria que devino en la no acreditación de la suma depositada, sin obviar la violación de la confianza que pone el consumidor al operar con el medio automático del banco, permitiéndole agilizar su operatoria con un menor costo”.

Antecedentes

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hubo una causa similar de un cliente que tuvo un problema al depositar un cheque de 250 pesos en febrero de 2009, a través del cajero electrónico. Al final, la cámara contenciosa porteña sancionó con 35 mil pesos de multa a la entidad crediticia por incumplir la ley de defensa de los consumidores.

En detalle, el fallo explica que la entidad debe proporcionar la información adecuada al usuario sobre la correcta utilización de las máquinas. “El banco se encuentra obligado, al momento de la apertura de una cuenta que implique la entrega de una tarjeta para ser utilizada en los cajeros automáticos, a notificar a los usuarios sobre la mecánica de su funcionamiento y los recaudos a adoptar –Comunicación BCRA “A” 2530”, dice el extracto.

En tanto, en Mendoza, la cámara civil confirmó una sentencia que le impuso a un banco el deber de indemnizar a un cliente al que le extrajeron cerca de 3 mil pesos de su cuenta bancaria por cajero automático. Por dilatar el trámite de la devolución del dinero, ahora la entidad financiera deberá resarcir con 1.500 por daño material, 5 mil en concepto de daño moral y 10 mil por daño punitivo. Un total de 16.500 pesos.