El ministro de Justicia bonaerense, Gustavo Ferrari, anunció que presentarán desde el Ejecutivo provincial, un proyecto para reducir las instancias de apelación necesarias para que el cumplimiento de un fallo sea inevitable.

Después de la decisión tomada por un tribunal oral federal contra los responsables de la “Tragedia de Once”, el accidente ferroviario ocurrido en febrero de 2012 que les costó la vida a 52 personas, los funcionarios y empresarios condenados se fueron a sus casas. Esto motivó que en la propuesta de modificación del Código Procesal Penal Federal, se incluya la posibilidad de que la condena empiece a ser cumplida al momento del dictado del fallo y no después de todas las instancias de apelación.

En este mismo sentido apunta un proyecto de ley que se presentará en la provincia de Buenos Aires cuando comience el año legislativo, tal como lo anunció el ministro de Justicia local, Gustavo Ferrari. La idea es enviar un proyecto, ya elaborado, que busca que el cumplimiento de la sentencia comience antes de que terminen todas las instancias de apelación, que pueden ser hasta cinco.

La propuesta del Poder Ejecutivo provincial es que el cumplimiento del fallo comience a partir de una segunda confirmación. En este sentido, el titular de la cartera de Justicia alegó, también, que con la presentación de un hábeas corpus (un recurso que se presenta ante detenciones o arrestos considerados arbitrarios) pueden haber hasta ocho instancias de apelación, con el régimen que se utiliza actualmente en la provincia.

Al mismo tiempo, el funcionario defendió la iniciativa alegando que los tratados internacionales exigen que haya dos instancias de confirmación de una sentencia para que se ordene su cumplimiento. De modo que esta iniciativa no violaría la normativa existente y pondría fin a un “sistema que dilata y genera injusticias”.

El ministro de Justicia bonaerense destacó que “el régimen actual del Hábeas Corpus es anárquico, está totalmente desmadrado en la Provincia, y esto tiene una decisiva incidencia en la situación de colapso en que se encuentra el Poder Judicial de la provincia”.

“Ocho instancias son un absoluto exceso, y esto permite aumentar la discrecionalidad de los jueces, que en muchos casos -a veces por creatividad y en otros por ceñirse estrictamente a una interpretación garantista de la ley- determinan libertades permanentemente”, observó Ferrari en relación a este régimen.

En provincia de Buenos Aires, el proceso Penal tiene varias instancias en las que se puede llevar a cabo una condena: primero, ante un tribunal oral; luego, si se apela esa decisión, se accede a la Cámara del fuero; más tarde, existe un Tribunal de Casación; y, como máximo tribunal provincial, existe la Suprema Corte de Buenos Aires (SCBA); finalmente, también se puede apelar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) para una última revisión.