Buenos Aires: avanza el plan para agilizar juicios civiles y comerciales

Será para oralizar los procesos en la provincia de Buenos Aires. En la actualidad predomina lo escrito. Unos 60 jueces participaron de talleres para interiorizarse sobre esta iniciativa. Se busca que las partes puedan verse cara a cara con los jueces.

Unos sesenta jueces participaron durante dos días en la ciudad de La Plata de un  taller de preparación de un plan piloto que prevé la aplicación de procesos orales en el fuero Civil y Comercial de la provincia de Buenos Aires. Uno de los encargados de la iniciativa, el juez Andrés Soto, contó de qué manera este proyecto agilizará los procesos judiciales.

En la actualidad, en los procesos civiles y comerciales que existen en territorio bonaerense hay una gran incidencia de la escritura. ¿Qué significa esto? Que algunas instancias claves de un proceso judicial son registradas por escrito, y eso genera en muchos casos demoras a la hora de resolver el conflicto. Inclusive, los jueces no están obligados por el Código Procesal del fuero a participar de estas instancias.

Para cambiar esta forma de llevar a cabo los juicios y la resolución de conflictos, la Justicia bonaerense planea avanzar con la implementación de un plan piloto de oralidad con magistrados del fuero Civil y Comercial. Se busca, de esta forma, dejar atrás el uso del papel para que las partes, demandado y demandante, puedan verse cara a cara con los jueces y exponer sus problemas y diferencias. Todo eso sin la necesidad de tener que transcribir cada palabra, ya que se propone la videograbación de las audiencias.

Para avanzar en este plan se realizó un taller intensivo de dos días para magistrados que, voluntariamente, se ofrecieron para implementar esta herramienta. La iniciativa se llevó a cabo en la sede del Instituto de Estudios Judiciales de la Suprema Corte bonaerense. Y fue posible gracias al trabajo conjunto con el programa Justicia 2020 del Ministerio de Justicia de la Nación que, entre sus objetivos, plantea que los procesos que no tengan la “oralidad” incorporada lo hagan. El objetivo es agilizar las causas que se tramitan ante el Poder Judicial.

“Se fijaron metas y planes de trabajo a contar desde agosto por el plazo de un año, de modo que los jueces se comprometieron a llevar todo esto adelante y a colaborar con los registros de los resultados”.

El juez Andrés Soto, integrante de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de La Plata, señaló que la experiencia del taller fue “excepcional”. “La concurrencia no solo fue casi perfecta, sino que también se sumaron muchos jueces que no estaban anotados previamente”, explicó.

“Se fijaron metas y planes de trabajo a contar desde agosto por el plazo de un año, de modo que los jueces se comprometieron a llevar todo esto adelante y a colaborar con los registros de los resultados para que puedan ser medidos. Esto hace que el compromiso de cada uno de los magistrados sea fuerte; luego veremos los resultados concretos que obtendremos. El inicio fue muy auspicioso”, manifestó el camarista.

Soto explicó que una de las principales características del Código Procesal Civil y Comercial en provincia de Buenos Aires es que trae problemas a la hora de instaurar la oralidad. “Nuestro código es de matriz escritural, no está diseñado para audiencias orales. Lo que sucede es que aun así permite la oralidad”, dijo. Esto es así ya que no se prohíben los encuentros cara a cara de las partes y el magistrado. La normativa no prohíbe de forma expresa la implementación de un proceso oral.

“Lo que hay que cambiar esencialmente es la metodología del trabajo y requiere inexcusablemente la presencia del juez en los actos de prueba y en los de audiencia”.

Cambios por delante

“Lo que hay que cambiar esencialmente es la metodología del trabajo y requiere inexcusablemente la presencia del juez en los actos de prueba y en los de audiencia, algo que el código actual permite que se conciba”, añadió Soto.

En los talleres, los participantes despejaron las dudas acerca de su capacidad para poder afrontar todas las audiencias y no retrasar las causas por el ritmo de trabajo que implican esos encuentros. El trabajo de los talleres arrojó como resultado que se pueden arbitrar los medios para que el ritmo del proceso no se reduzca por falta de disponibilidad de los jueces.