Arrepentido y Flagrancia se discutirán ante el pleno del Senado

Después de un paso por algunas comisiones, las iniciativas del Ejecutivo serán discutidas por todos los integrantes de la cámara alta. En el primer caso se prevén algunas modificaciones acordadas por los legisladores.

Con media sanción de Diputados, las iniciativas que prevén la creación de la figura del “arrepentido” y un proceso más ágil para delitos “flagrantes” serán discutidas ante el pleno del Senado, y la segunda de ellas podría convertirse en ley.

La semana pasada se emitieron dos dictámenes para ambos proyectos surgidos del trabajo conjunto entre los ministerios de Justicia y Derechos Humanos y Seguridad. La discusión sobre ambos proyectos se demoró un poco; además, se llevaron a cabo jornadas de debate donde participaron especialistas del mundo del Derecho, y donde se aventuraron la mayor parte de las conclusiones.

Sin embargo, el acuerdo con respecto a la Ley del Arrepentido llegó gracias la negociación de algunos cambios en la redacción de la propuesta. Fundamentalmente, se fijó un límite temporal a la posibilidad de que una persona colabore con causas de corrupción contra la administración pública. De este modo, y si los senadores aprueban el nuevo proyecto, la iniciativa retornaría a Diputados para un nuevo tratamiento.

Este proyecto busca que quienes hayan participado de uno de estos delitos pueda prestarse a colaborar a cambio de beneficios procesales; una reducción de la condena a cambio de brindar información que comprometa a sus cómplices y permita avances en la causa.

El límite temporal que se fijó por el consenso entre las fuerzas políticas establece que el imputado sólo podrá arrepentirse hasta la instancia previa a la elevación a juicio de la causa. La modificación fue resuelta a instancias del senador Rodolfo Urtubey  (FpV). El resto de la discusión se dio con acuerdos generales, con algunos pocos señalamientos que también fueron saldados.

El proyecto que propone un nuevo proceso para abordar los delitos cometidos en flagrancia, es decir, cuando los delincuentes son atrapados en el acto, de modo que se acorten los tiempos para el juicio. La iniciativa busca modificar seis artículos del Código Penal.

Esta propuesta se inscribe en la línea a la que apunta el Ministerio de Justicia en torno a la agilización y “oralización” de los proyectos, ya que la idea es que diferentes partes del proceso se den de forma oral: planteos de la fiscalía, de la defensa, apelaciones ante una Cámara.

En estadísticas brindadas desde la Subsecretaría de Política Criminal, se estima que los procesos para casos de este tipo tienen plazos de duración similares a los de causas donde se deben llevar a cabo diferentes averiguaciones. La idea del proyecto es reducir el promedio de tiempo, que es de 299 días, a solo 30.