Se promulgó la ley del arrepentido en causas de corrupción

Con la publicación en el Boletín Oficial del decreto 1144/2016 se promulgó la Ley 27.304 que modifica el Código Penal e incorpora la figura del arrepentido en las causas por corrupción. La norma prevé una reducción de la pena a las personas que aporten datos.

Se trata de una de las propuestas presentadas en marzo de este año desde la cartera de Justicia con miras a generar herramientas que ayuden a la investigación judicial en las causas de corrupción en el Estado. La figura del Arrepentido ya existía, pero se aplicaba para otros tipos de delito como el narcotráfico o el lavado de activos.
 

Según la nueva norma vigente a quienes aporte “información o datos precisos, comprobables y verosímiles” la pena que les correspondería podrá reducirse “a las de la tentativa respecto de los partícipes o autores”.

Asimismo, cuando el delito que se atribuye al arrepentido incluya penas de prisión o reclusión perpetua “sólo podrá reducirse hasta los 15 años de prisión” mientras que no se rebajarán las penas que tienen que ver con inhabilitación o multa.
 
Un dato que agrega la nueva norma es el momento en que el acusado puede hacer uso de esta figura. Este deberá decidir si aporta información o no antes de la elevación de la causa a juicio oral. Es decir, que una vez concluida la instrucción de la causa ya no se podrá usar el beneficio. El arrepentido es incorporado, una vez aprobado el acuerdo de colaboración, al programa nacional de protección de testigos.
 
Teniendo en cuenta los casos de corrupción estatal la norma aclara que “no podrán celebrar acuerdos de colaboración los funcionarios que hayan ejercido o estén ejerciendo cargos susceptibles del proceso de juicio político de acuerdo a lo establecido por la Constitución Nacional” y, además, esta figura no se aplica en los juicios por delitos de lesa humanidad.
 
En cuanto al proceso del “acuerdo de colaboración” este se realizará entre el fiscal de la causa y el arrepentido y deberá ser homologado por el juez de la causa quien tiene la potestad de rechazar el acuerdo aunque este se podrá apelar. Si se rechaza el acuerdo, este no puede usarse y esas actuaciones quedan “reservadas”. En tanto que “las manifestaciones efectuadas por el imputado arrepentido no podrán valorarse en su contra ni en perjuicio de terceros”.
 

Además de la modificación del artículo 41 ter del Código Penal, se incorporó el artículo 276 bis que penaliza a quienes, beneficiados con la figura del arrepentido “proporcionen maliciosamente información falsa o datos inexactos”.

Uno de los casos internacionales que se recuerdan y que tienen como protagonista a la figura del arrepentido puede ser el de “Mani pulite” (manos limpias) que tuvo lugar en Italia en 1992. Por aquellos años varios funcionarios colaboraron con el fiscal Antonio Di Petro para desentrañar una compleja serie de negociados entre empresarios y políticos que abarcaba muchos rubros, y que tenía por objetivo el financiamiento de la política.
 
Más recientemente, el FIFA gate es otro de los ejemplos sobre arrepentidos. Chuck Blazer, dirigente de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF), fue quien brindó los datos. Aquí la investigación destapó el pago de sobornos en el otorgamiento de licencias de transmisión de fútbol por distintas vías, y en la asignación de permisos para lanzar mercadería oficial en América.