Víctor Lopes, realizador de film sobre Arístides de Sousa Mendes

“Que los jóvenes sepan quiénes hacen cosas por los demás”

Posiblemente, si todos supieran que hubo un hombre que arriesgó su vida durante la Segunda Guerra Mundial para salvar a 30 mil personas, tendrían presente su nombre: Arístides de Sousa Mendes.

Pero como pocos lo saben, un argentino descendiente de portugueses se propuso difundir la historia del cónsul de Portugal en Burdeos para “dejar una semilla en el presente y enseñar que si nos ayudamos entre todos, hay posibilidad de una sociedad mejor”.

Víctor Lopes, quien se define como “un aventurero”, decidió, ni bien se enteró de la historia de Arístides de Sousa Mendes, realizar un documental que contara la labor del cónsul durante la guerra, lo que le costó su puesto de trabajo por no obedecer las órdenes del entonces dictador de Portugal, António de Oliveira Salazar.

“Arístides firmó más de 30 mil visas a judíos y “Arístides De Sousa Mendes: un hombre bueno”otras personas que se escapaban de la invasión nazi en Francia en 1940. Lo hizo arriesgando su vida y, de hecho, por eso se lo reconoce hoy como un Justo entre las Naciones”, señala Lopes.

En 2015 la propuesta de Víctor llegó a la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires donde se aprobó homenajear al cónsul con una placa recordatoria en la Plaza de la Shoá y la realización del documental “Arístides De Sousa Mendes: un hombre bueno”, que dirigió Paula Fossatti.

“La primera parte se filmó en la Legislatura y cuenta la historia de Arístides. Luego viene un momento de ficción muy interesante porque él viaja al presente y recorre sitios emblemáticos de Buenos Aires como la exEsma y realiza una ronda con una madre en la Plaza de Mayo”, cuenta Paula, directora de cine de 24 años.

“Arístides De Sousa Mendes: un hombre bueno”La idea -explica Víctor- no fue sólo dar a conocer lo que hizo Arístides sino resignificar esos valores que hoy faltan. “Hay un instante del documental en el que Melissa (actriz) ingresa al despacho del cónsul y lo trae al presente para mostrarle que lo que él hizo es muy valioso y cobra sentido”.

Para la joven actriz y relatora del documental de sólo 20 años, Melissa Zwanck, la idea y experiencia la interpelaron directamente: “Cuando conocí el argumento, se me puso la piel de gallina y me recordó a mi abuela que vivió en la España de Franco. Arístides salió del facilismo y arriesgó su vida.Y eso me hizo reflexionar sobre mi cotidianeidad, me replanteé mis vínculos y el sentido de lo humano que a veces perdemos de vista”.

Hace pocas semanas, este equipo de siete participantes concluyó la etapa de filmación y, “Arístides De Sousa Mendes: un hombre bueno”según anunció Paula Fossatti, tras la postproducción, esperan presentar el film de 25 minutos a comienzos de 2017 en festivales de cine independiente y de derechos humanos.

El público en el que pensó Víctor es amplio y, aclara, se irá construyendo. “Pero me gustaría que lo vean jóvenes criados en la cultura del consumo, la competencia y el egoísmo. Que sepan que hay gente que destina tiempo para los demás sin saber quiénes son, algo que creo hemos logrado transmitir a través del arte, el cine en este caso”.
“Arístides De Sousa Mendes: un hombre bueno”Los tres que hasta hace poco no se conocían, Víctor, Paula y Melissa, caminan juntos, una vez más, por la Plaza de la Shoá en busca de la placa que recuerda al cónsul de Burdeos y a muchos Justos entre las Naciones, quienes arriesgaron su vida para salvar a otros durante el nazismo. “El final del documental -concluye Melissa- es también un mensaje para Arístides. Le mostramos esta placa y le decimos: Acá te recordamos y tu lucha no fue en vano”.