El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU valoró la “avanzada legislación argentina en materia de migración”. Y la CIDH hizo un llamamiento a los Estados para que combatan la xenofobia.

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró en 2000 al 18 de diciembre como el Día Internacional del Migrante, “teniendo en cuenta el número elevado y cada vez mayor de migrantes que existe en el mundo”, tal y como lo expresa la resolución 55/93 del organismo internacional. Esa decisión se vio alentada por la necesidad de “proteger efectiva y plenamente los derechos humanos de todos los migrantes, y destacando la necesidad de seguir tratando de asegurar el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales”. Desde la Secretaria de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural recordaron este día con el lema “Argentina, mosaico de identidades”.

Hace unas semanas se reunió el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (Comité CERD) de la ONU, que difundió sus observaciones sobre la Argentina. Valoró la “avanzada legislación en materia de migración” y manifestó su satisfacción “con el diálogo constructivo que mantuvo con la delegación del Estado”

El organismo solicitó, sin embargo, que no se introduzcan “prácticas y normas que representen un retroceso frente al marco normativo vigente”. En ese sentido, mostraron “preocupación” por la posible creación de un centro de migrantes,  porque “podría dar lugar a que la detención no sea usada como última opción”. Así quedó manifestado en un informe de nueve páginas, que incluye un análisis de la situación de los pueblos indígenas y de los afrodescendientes.

Persecución y acoso

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por su parte, hizo un llamamiento a todos los estados parte para que incluyan medidas de prevención. “Los discursos de odio y la xenofobia contra los migrantes y otras minorías también están ocasionando un gran número de situaciones de acoso en escuelas, espacios de trabajo y otras esferas públicas, en donde personas están siendo víctimas de persecución en razón de su situación migratoria o la de sus padres, o de su origen nacional”, alertaron en un comunicado.

Durante los últimos años “la Comisión ha observado con suma preocupación el auge de discursos dirigidos a fomentar el odio, la violencia y la discriminación contra las personas migrantes en diversos países de la región y del mundo”

Y resaltaron que en los últimos meses “ha venido acompañado por un aumento en las cifras de crímenes de odio y diversas formas de acoso contra estas personas”.

Teniendo en cuenta la actualidad que vive el mundo con la crisis de los refugiados, la primera vez que la CIDH abordó al exilio como una violación al derecho de toda persona a fijar su residencia en el territorio del Estado del que es nacional fue en el caso del ex senador Hipólito Solari Yrigoyen.

Solari Yrigoyen, defensor de presos políticos durante la última dictadura, llevó su caso al organismo internacional. Él había sido detenido ilegalmente, sufrió torturas y la expulsión con prohibición de regresar a Argentina y la CIDH considero que esos hechos eran una violación a su derecho de residencia y tránsito.