Los jueces que llevan adelante el juicio sobre el presunto encubrimiento del atentado a la AMIA rechazaron el pedido del ex jefe de Inteligencia Hugo Anzorreguy, por lo que continuará como imputado. Cerraron ese debate, lo que significa que ya no pueden hacerse más planteos y en la próxima audiencia comenzarán los alegatos.

El Tribunal Oral Federal 2 resolvió en una nueva audiencia del juicio que se lleva a cabo en la sala AMIA de los tribunales federales, no hacer lugar al pedido de exclusión del proceso judicial por incapacidad del ex jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy, considerado por las partes acusadoras como actor fundamental en el encubrimiento del atentado.

Ante esa solicitud, por disposición de los jueces se llevó a cabo semanas atrás una evaluación médica y psiquiátrica del imputado por parte de peritos del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y profesionales propuestos por algunas querellas de familiares de las víctimas y por el propio Anzorreguy.

Tras el peritaje, los expertos se presentaron ante el tribunal el pasado lunes y expusieron sus argumentos. En líneas generales, los peritos de las querellas y algunos del Cuerpo Médico Forense coincidieron en que el imputado presenta un deterioro propio de su edad (79 años) pero que ello no le impide formar parte del proceso judicial. Por el contrario, los médicos ofrecidos por el imputado y uno de los peritos oficiales defendieron la incapacidad del acusado.

Luego de escuchar todos los argumentos, los jueces resolvieron que Anzorreguy se encuentra en condiciones de comparecer al juicio, ya que “no manifiesta un deterioro cognitivo que por su magnitud afecte su capacidad de discernimiento”.

Además, rescataron los análisis de los peritos querellantes, quienes sostuvieron que el imputado presenta depresión afectiva como “respuesta lógica a la situación de stress y angustia que le provoca el estar imputado en un proceso judicial de la magnitud del presente”.

Esa condición, explicaron los médicos, prueba a su vez, que es consciente de su situación y que eso lo motivó a “aparentar un cuadro más grave del que padece”, llamado técnicamente “componente facticio”, algo que la mayoría de los peritos detectaron en las entrevistas.

Por último, dice el informe del TOF, considerando que el acusado es portador de una cardiopatía coronaria, “se tomarán las medidas necesarias a fin de procurar una adecuada atención médica durante las audiencias”.

Debate final

En la misma audiencia también se dio un debate entre los fiscales, los querellantes y las defensas en torno a un listado de pruebas documentales que por decisión del tribunal quedaron incorporadas al proceso judicial y podrán ser tenidas en cuenta en los alegatos finales, previstos para este 26 de octubre.

Por turnos, cada abogado rechazó los puntos del listado que consideró improcedentes y algunos también aprovecharon para pedir nuevas incorporaciones.

En particular, la querella del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos adhirió a un planteo de la fiscalía en el que se pidió la incorporación del testimonio de un ex policía ya fallecido y se rechazó documentación del listado porque, dijeron, no forma parte de la prueba documental sino que son fragmentos de las declaraciones indagatorias que prestaron los imputados de este juicio.

Por la tarde y tras un cuarto intermedio, los magistrados resolvieron hacer lugar a las incorporaciones pedidas pero rechazaron el resto de los planteos.

En la causa están imputados el ex presidente Menem, el ex juez federal Juan José Galeano, los dos ex fiscales de la causa AMIA, ex agentes de la SIDE entre los que se encuentra Anzorreguy, ex comisarios de la policía federal como Jorge “Fino” Palacios, el ex presidente de la DAIA, Rubén Beraja, y Carlos Telleldín junto con su ex pareja y su ex abogado.