La audiencia continuó este lunes con la declaración del ex juez Galeano, uno de los acusados. Apuntó contra los ex policías bonaerenses a quienes mandó a juicio por el atentado. Y también desmintió al ex secretario de su juzgado.

El ex juez de la causa AMIA, Juan José Galeano, presentó este lunes su descargo ante el Tribunal Oral Federal 2 en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA, que acaba de cumplir dos años desde su inicio, el 6 de agosto de 2015. En este tramo de su declaración indagatoria, que lleva varias semanas, el ex magistrado apuntó contra los ex policías bonaerenses a quienes mandó a juicio oral por el atentado, y contra un ex empleado de su juzgado, quien denunció varias de las irregularidades que se investigan.

Por la mañana, la exposición se centró en las escuchas telefónicas entre los entonces policías bonaerenses a cargo del subcomisario de Lanús Juan José Ribelli, de las cuales surge gran cantidad de delitos que por esos años practicaba la llamada “maldita policía”.

En pantalla, Galeano mostró las transcripciones de esos llamados y un listado de imputaciones contra los efectivos policiales entre los que aparecía extorsión, secuestro, falsificación de documentos y asociación ilícita. “Yo creo que ninguno de ustedes los hubiera sobreseído”, afirmó Galeano mirando a los jueces del tribunal.

Esa presentación, aclaró el acusado, la elaboró con el fin de demostrar que el modus operandi de esa “banda de delincuentes” era el mismo que habían utilizado con el doblador de autos Carlos Telleldín, último poseedor conocido de la Trafic que voló en la AMIA. Sin embargo, no mencionó datos concretos que probaran que esos policías se hayan llevado la camioneta de la casa de Telleldín, a quien efectivamente presionaban.

“Estamos acá por Lifschitz”

En un segundo momento de su descargo, el entonces titular del Juzgado Federal 9 se puso a desmentir los dichos de Claudio Lifschitz, ex secretario de su juzgado, quien declaró en reiteradas ocasiones a lo largo de la causa por encubrimiento y hasta publicó un libro con las irregularidades cometidas. “Estamos acá por él. Porque inventó una realidad paralela”, expresó.

Según Galeano, Lifschitz ingresó a trabajar como prosecretario en la instrucción de la causa, “entrenado para desinformar y torcer la verdad”.

También dijo que “se robó el video para usarlo a su beneficio y el de sus jefes”, en referencia a la grabación que se hizo pública en la que se ve al entonces juez negociando la declaración con Telleldín.

Además, el ex magistrado admitió que ni bien lo contrató, sintió una “alarma” a la que no le hizo caso pero que ahora no tiene dudas de que Lifschitz estaba y está “sponsoreado” por quienes se beneficiaron de sus denuncias, como los policías bonaerenses, y que “el origen de su infiltración fue una orden de los más altas autoridades de la Policía Federal”.

Por último, brindó datos acerca del crecimiento económico de Lifscthiz por esos años, algo que en su opinión está directamente ligado a sus declaraciones testimoniales “a pedido” de “aquellos que se benefician de todo esto”: los ex policías bonaerenses.

Según anticipó el imputado, el próximo jueves ampliará estos temas y contestará sobre los delitos que se le imputan.