Ausencia, un testimonio impreciso y otro valioso

En esta nueva audiencia del juicio sobre la investigación del atentado a la AMIA declararon Jorge Oslovsky, policía retirado y Sandra Cardeal, vinculada al ex comisario y hoy abogado querellante Juan José Ribelli.

Al comenzar la 31ª audiencia que analiza el desempeño del ex Juez Juan José Galeano en la investigación del atentado a la AMIA, los jueces del Tribunal Oral Federal 2 anunciaron que Juan Ionno, uno de los testigos cercanos a Ribelli, no podrá presentarse dado que, según averiguaron reside actualmente en Italia. Fue así que hicieron pasar directamente a Jorge Oslovsky, un abogado que al momento de aquella investigación trabajaba en la Dirección de Sumarios Administrativos de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

A esa dependencia a cargo del comisario mayor José Carlos Bretschneider, se le ordenó el juzgamiento administrativo a los policías acusados de participar en la conexión local del atentado, por las faltas que pudieran haber cometido al reglamento policial.

Con un testimonio impreciso, Oslovsky detalló de forma general los procedimientos que llevaba a cabo para labrar sumarios administrativos pero recordó poco acerca de aquellos relativos a la causa AMIA. “Me parece que uno de los policías al que le tomamos declaración era Bacigalupo”, esbozó y ante una pregunta de los abogados del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, recordó también al expolicía Alejandro Burguete.

También señaló que sólo para el caso AMIA se había dispuesto un intermediario entre el juzgado de Galeano y la Dirección de Sumarios. Esa persona era el comisario Oreste Verón, quien para esa época investigaba el atentado.

Si bien Oslovsky parecía no recordar con claridad más que cuestiones generales, sobre el final de su declaración, cuando se le preguntó si había recibido presiones para cometer algún tipo de irregularidad en su trabajo, contestó de inmediato y con contundencia que no.

Ante la falta de respuestas, los abogados querellantes pidieron exhibirle al testigo documentación que lo ayudara a recordar datos relevantes para este juicio, pero el Tribunal no tenía allí el cuerpo de la causa que las querellas solicitaban, por lo que se dio por terminado el testimonio.

Si bien Oslovsky parecía recordar con claridad sólo cuestiones generales, sobre el final de su declaración, cuando se le preguntó si había recibido presiones para cometer algún tipo de irregularidad en su trabajo contestó de inmediato: no.

 

Tras un cuarto intermedio ingresó a la sala Sandra Cardeal, quien contó acerca de su relación con Ribelli. “Yo tenía un novio que trabajaba en la agencia de autos de Juan (José Ribelli). Cuando él cae detenido por AMIA, un empleado me llamó para contarme. Como el teléfono de la agencia estaba pinchado, Galeano ordenó arrestarnos a los dos”, explicó.

Con indignación, detalló también que efectivos de la Policía la detuvieron en su casa luego de ingresar a los empujones. “Fue horrible”, dijo y agregó que la llevaron a la sede del Departamento Unidad Investigación Antiterrorista (DUIA) donde la atendió el entonces comisario Jorge ‘Fino’ Palacios -imputado en este juicio- quien le pidió información sobre Ribelli. “Irse depende de usted. O se va o se queda”, recordó que le dijo Palacios y sobre ello comentó: “no me lo voy a olvidar nunca en la vida. Tenía mucho miedo”.

Si bien no tenía respuesta para las preguntas que le hacían, su arresto no terminó hasta que declaró como testigo, ese mismo día en el Juzgado Federal 9. “Después me llevaron con Galeano. Me preguntó qué hacían Ribelli y otros policías que yo ni conocía”, y agregó que cuando le leyeron la declaración, aparecían frases que ella no había dicho. Luego, la dejaron irse.

La próxima audiencia se espera declaren Hugo Pérez, allegado a Carlos Telleldín, Enrique Barreda, padre del ex policía Diego Barreda, y Miguel Ángel Gargano Mendoza, entonces abogado de Barreda.