Declaración de Eduardo Telleldín y contrapunto por pruebas

Tras una audiencia sin público general por dos testimonios de agentes de la ex Secretaría de Inteligencia del Estado que no pueden difundirse, declaró en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA Eduardo Telleldín.
El testigo es el hermano de Carlos Telleldín, quien está acusado en la causa AMIA principal de haber armado la camioneta que explotó el 18 de julio de 1994 en la mutual judía, e imputado en este juicio por haber dado una declaración falsa contra policías bonaerenses a cambio de 400.000 dólares.
A partir de preguntas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y de la fiscalía, Eduardo Telleldín contó que fue detenido en el marco de la causa AMIA, al igual que su madre  y otras personas del entorno del doblador de autos, con el fin de que aportaran información.
En ese contexto, según consta en la causa, Eduardo Telleldín declaró como imputado al mismo tiempo que como testigo sin saberlo.
En la causa Brigadas, legajo acerca de la Policía de la provincia de Buenos Aires, prestó una declaración testimonial a pedido de su hermano, quien lo necesitaba para avalar su declaración en contra de los policías bonaerenses que, luego se supo, involucró falsamente a cambio de dinero de fondos reservados de la exSIDE.
Nadie le explicó, dijo, la diferencia entre imputado y testigo y las garantías para declarar, algo común en el Juzgado de Juan José Galeano.
Más tarde, aprovechando la situación a la que estuvo sometido el testigo, el abogado de los exfiscales de la causa AMIA Eamon Mullen y José Barbaccia, le preguntó si había mentido en alguna de sus declaraciones. La respuesta fue que no.
Más allá del testimonio, el tramo más álgido de la audiencia se dio sobre el final cuando el abogado defensor de Ana Boragni -expareja de Carlos Telleldín- y Juan Carlos Anchezar -entonces segundo de Hugo Anzorreguy en la SIDE- pidió a la Unidad Fiscal de Investigación entregar en un plazo de diez días los archivos de inteligencia que el Grupo Especial de Relevamiento de los Archivos Secretos (GERAD) viene desclasificando y ponerlos a disposición de las partes para realizar copias.
El planteo ocurrió a raíz de una filtración de información desclasificada y posterior publicación en el diario Página 12, algo que la defensa mencionó y pidió se investigue.
El resto de las partes acusadas adhirieron a esa solicitud y el abogado oficial que defiende a los exfiscales planteó incluso que esos documentos -que en gran medida prueban el encubrimiento del gobierno menemista y de la vieja SIDE- no se acepten en este juicio.
La fiscalía y las querellas le respondieron a los defensores y explicaron que se está dentro del plazo para incorporar prueba nueva, según el Código Procesal Penal y que, además, todas las partes de la causa tienen acceso a la documentación desclasificada.
El Tribunal Oral Federal 2 deberá decidir al respecto en las próximas audiencias, en las cuales están citadas agentes de inteligencia.