Alerta grooming: cuando el peligro deja de ser virtual

El acoso virtual a niños y adolescentes es un flagelo que crece en sintonía con los avances tecnológicos. Además de la respuesta del Estado, una ONG alerta con el eje en la prevención y concientización. Cómo denunciar y pedir ayuda.

Con el avance de las nuevas tecnologías y el auge de las redes sociales, han surgido nuevas amenazas. Como el grooming, el acoso virtual a niños y adolescentes, que consiste en acciones deliberadas por parte de un adulto con el propósito de establecer lazos de amistad con un menor,  en la mayoría de los casos con la finalidad de lograr un encuentro sexual. Grooming Argentina trabaja para combatirlo, con el foco puesto en tres ejes: prevención, concientización y erradicación.

Esta ONG tiene un staff interdisciplinario: un equipo legal, un gabinete psicológico y un coordinador general, que es un oficial de la policía bonaerense, del área de Investigación de Cibercrimen. Reciben denuncias y asisten a las víctimas frente a cualquier situación de grooming que se produzca.

Grooming Argentina tiene presencia en doce provincias, y cerró un acuerdo de capacitación con la UBA para formar voluntarios que lleven información a la comunidad educativa y a la sociedad civil.

“Tenemos un protocolo de acción que consta de una primera escucha para detectar las características particulares de cada caso, a través de un perito. También contención desde lo psicológico, y un acompañamiento y un impulso de la acción penal”, explica Hernán Navarro, fundador y director de la ONG. Grooming Argentina acciona también desde la prevención: da talleres para preadolescentes y adolescentes,  miembros de la comunidad educativa, instituciones intermedias, así como para el mundo adulto, como fuerzas de seguridad, docentes y padres.

“Tenemos un protocolo de acción que consta de una primera escucha para detectar las características particulares de cada caso”.

Denuncias y consultas

La ONG encabeza una mesa de enlace con los ministerios de Seguridad  y de Educación de la Nación, coordinando las tareas de prevención. Cuenta con dos años y medio de labor, y fue gestada a partir de la sanción de la ley  26.904, que con la incorporación del artículo 131 del Código Penal establece que será penado con prisión de seis meses a cuatro años quien “por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma.”

“En relación a las estadísticas de grooming, somos muy cuidadosos: después del caso del crimen de Micaela Ortega, salió mucha gente a hablar con gran irresponsabilidad, hablando de 200 casos, pero a nosotros no nos consta esa cifra y trabajamos a diario en este tema. Nos interesa llevar la acción a las políticas públicas, porque desde esa esfera vamos a poder tener datos duros y estadísticas fidedignas”, dijo Navarro.

“En el 90 por ciento de los casos son los pibes los que denuncian, cuando se encuentran ya en una fase de chantaje, y se sienten acorralados”, explica Navarro. “Fomentamos la denuncia como primera respuesta, para evitar daños mayores, aunque es difícil porque los chicos sienten mucha vergüenza frente a este tipo de situaciones”, afirma.

“Fomentamos la denuncia como primera respuesta. Es difícil porque los chicos sienten mucha vergüenza frente a este tipo de situaciones”.

La mejor prevención: el diálogo

El director sostiene que los adultos reaccionan recién cuando revisan el celular de sus hijos, o entran a su computadora y se encuentran con un escenario de corte sexual. “Hay un desconocimiento muy grande por parte del mundo adulto, por eso trabajamos con la premisa de una mirada sobre la ciudadanía digital, la familia conectada, y repetimos que el software de control más sofisticado es que haya diálogo en la familia, porque en esta era los adultos son inmigrantes digitales, y eso marca el desconocimiento de los mayores y pone a los chicos en situación de víctimas de extorsión”.

Frente a una denuncia en Grooming Argentina, el oficial Marcelo Romero analiza la situación: debe descartar que haya habido un encuentro personal entre víctima y acosador, porque frente a ese escenario, la instancia legal es de mayor gravedad, con situaciones de abuso, red de trata o pornografía infantil. “Descartado esto, trabajamos la figura de grooming e impulsamos la acción penal”, explica.

Entre los logros recientes, la ONG, junto con el gobierno de Salta, concretó la creación de la primera Agencia Provincial de Grooming Argentina.

Dato Útil:

Denuncias: 11 2481 1722. Consultas: 0800-222-1861. Correo: contacto@groomingargentina.org


Dato Útil:

Para recibir información sobre cómo enfrentar legalmente casos de grooming, es posible asesorarse en el número telefónico 137, en CABA, o 0800-222-1717, en todo el país, del programa “Las víctimas contra la violencias” o al correo: equiponinas@jus.gob.ar