Bioquímico, farmacéutico, investigador y ex decano de la UBA. De extensa carrera académica, hizo grandes aportes a la ciencia sobre la vejez y sus tratamientos. Este año, fue homenajeado en la Legislatura porteña.

Es uno de los fundadores de la teoría de los antioxidantes contra la vejez, y es argentino. Alberto Boveris es farmacéutico, bioquímico recibido con diploma de honor, doctor en Química y profesor emérito de la UBA e investigador superior del CONICET. Su legado fue la investigación que realizó sobre el envejecimiento celular así como las pruebas y contrapruebas de los diferentes tratamientos y terapias realizadas en Argentina, en Estados Unidos y en Europa. En el ámbito académico y científico, se lo considera un pionero en el campo del estudio del estrés y daño oxidativo.

“La experiencia clínica muestra que, cuando el deseo de vencer el envejecimiento aparece en una persona, es indomable”, explicó el psicoanalista Ricardo Malfé, profesor de psicología social.

Y también lo fue para la ciencia que viene investigando cómo se desarrolla el envejecimiento de las células, qué tratamientos son efectivos y cuáles no, y las novedades científicas que van surgiendo.

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Fotos: Gentileza Legislatura porteña.

En Cádiz, España, científicos trabajaron sobre ratones y comprobaron que las hembras a las que les proporcionaban antioxidantes tenían “una supervivencia y una calidad de vida muy superior a los machos”. Allí hizo foco Boveris en sus viajes al viejo continente, en la década del 80. El profesor titular de Fisicoquímica en la UBA había manifestado: “En Roma participé en un congreso sobre el tema. Después de un período oscuro en que los ensayos clínicos sobre antioxidantes no parecían dar resultados favorables, aparecían números alentadores”.

Entre varias teorías, Juan Young, investigador en el College of Medicine Baylor, de Houston, Texas, explicó que “es difícil entender por qué la evolución puede haber seleccionado genes que favorezcan el envejecimiento. Muchos proponen que la degeneración celular es un mecanismo supresor de tumores: si las células se reprodujeran indefinidamente, se acumularían mutaciones, entre ellas las que generan tumores”. Y agregó: “Células inmortales se pueden obtener, pero difícilmente se logre obtener una persona inmortal”.

Homenaje y trayectoria académica

Investigó junto a su equipo médico el proceso de envejecimiento celular, el metabolismo y el concepto de estrés oxidativo, entre otros. Estos estudios se aplican hoy a la investigación sobre la etiología, la parte de la medicina que estudia el origen o las causas de las enfermedades.

En mayo pasado fue declarado por la Legislatura porteña como Personalidad destacada en el ámbito Educativo, Científico y Tecnológico, por su importante legado académico. El homenajeado dedicó unas palabras de agradecimiento para la Legislatura “por la promoción de las ciencias médicas” y realizó un reconocimiento especial para “una Universidad de Buenos Aires pública, gratuita y de calidad”.

Sus investigaciones también dieron lugar al desarrollo de métodos de aplicación en el laboratorio experimental, como la medición de reacciones enzimáticas, y de la luz emitida por reacciones químicas resultantes del metabolismo en organismos vivos. El equipamiento diseñado para ese fin se encuentra hoy disponible en la Facultad de Farmacia y Bioquímica para el uso de practicantes en el área de la ciencia.

Boveris tuvo una amplia trayectoria en gestión y política universitaria. Fue secretario académico, decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica durante 16 años, y también vicerrector de la UBA.

En el plano académico, formó a numerosos investigadores que han seguido sus pasos y a su vez han formado a otros jóvenes investigadores, tanto en nuestro país como en Estados Unidos, Uruguay, Brasil, España, Alemania, entre otros.