Casi seis mil personas inscriptas para adoptar niños y niñas

De las estadísticas de la Dirección Nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (DNRUA) surgen los números que identifican a una abrumadora mayoría que solicita bebés recién nacidos menores de un año.

Esa cifra llega al 92 por ciento (5161 legajos), pero no es excluyente. Esto quiere decir que también hay parejas o personas que pueden solicitar adoptar niños de entre 0 y 12 años.

El sector de estadísticas de la DNRUA divide a los postulantes que ya pasaron por la primera charla informativa según el requerimiento que tenga en cuanto a la edad del niño, niña y/o adolescente.

En general, a través de las entrevistas personales, los inscriptos son evaluados por los equipos técnicos de la Dirección en función de la necesidad del niño y privilegiando su situación. Se realiza un proceso de adaptación a una nueva familia respetando su contexto de vinculación para que no se le vuelvan a vulnerar sus derechos, con el correspondiente acompañamiento para la familia. “Se prioriza el centro de vida del niño”, destacó el psicólogo de la DNRUA, Juan José Jeannote.placas adopcion-01

La disponibilidad adoptiva y su vinculación con la familia, explicaron desde los profesionales, tiene que ver con “cada situación en particular que requiere de un trabajo especial” sobre cada ellos y particularmente sobre el niño. Qué situación vivió, que actividades hace actualmente, que experiencias reparadoras le ofreció el hogar en el cual vive actualmente, como se lleva con los adultos y con sus pares. A partir de allí, los profesionales empiezan un proceso de vinculación entre la familia y el chico para que el proceso de adopción se simplifique.

En materia estadística, 683 personas solicitaron niños hasta 8 años (12 por ciento), mientras que un porcentaje netamente inferior, 0,59,  (33 personas), buscan pequeños hasta 12 años.  En tanto, es particular el análisis con los grupos de hermanos. La gran mayoría los acepta sin diferenciar rangos de edades (61 por ciento). Mientras que hay 440 legajos,  el 7,8 por ciento, que solicita adoptar hasta tres hermanos.

Ante la evaluación técnica de la Dirección y con respecto a la situación de salud del niño, niña y/o adolescente, se analizó que casi mil de los postulantes a guarda aceptan chicos con algún tipo de discapacidad. Son 982 legajos (17 %) que aceptaron afrontar el desafío.

Requisitos

Están en condiciones de adoptar las familias monoparentales (de un solo progenitor, sea padre o madre), parejas igualitarias y heterosexuales. No hay ningún límite de edad, sólo ser mayor de 25 años y tener una diferencia mínima de 16 años respecto del niño. Y dependiendo de la jurisdicción, cada 1 o 2 años, deben ratificar su postulación.  En esa situación, hay 5636 personas inscriptas a la DNRUA.

Desde ese organismo explicaron que se realiza una evaluación de las aptitudes de las personas inscriptas denominado “disponibilidad adoptiva”. Es una “disponibilidad real” a partir de la idea que llevan las personas que desean adoptar, y cómo se trabaja de acuerdo a sus posibilidades, a sus recursos afectivos, emocionales y simbólicos.

“La disponibilidad para ahijar que plantea la familia tiene que ser evaluada profesionalmente, no solamente a partir de lo que quisieran o lo que les gustaría. Cada familia tiene diferentes recorridos para pensar en un proyecto adoptivo”, señaló la trabajadora social, Mara Teodori.placas adopcion-02

La vinculación como eje de la adopción

El Programa de Apoyo Técnico y Acompañamiento para familias en períodos de vinculación  guarda y adopción de la DNRUA hace foco en la vinculación entre el niño que necesita una familia y los aspirantes que podrían serlo.

En este Programa el niño recibe visitas periódicas en el hogar donde reside en el marco de un proceso gradual sin tiempos pautados para fortalecer el vínculo entre ellos. Se trabajan en tres instancias: en vinculaciones, realizadas desde el comienzo entre el niño y la familia que elige el juzgado; en la guarda, que otorga la justicia por 6 meses para superar las dificultades a través de entrevistas con los “guardadores” donde se realiza un seguimiento del vínculo a través de un espacio de reflexión y orientación a los adultos. Y en el momento de la adopción, cuando la familia pasó el proceso de guarda y el Estado decreta el estatus de adoptabilidad del niño.

Por último, el vínculo entre los niños y los posibles padres lleva un proceso conocido como “ahijar” o “prohijar”. “Son diferentes maneras de nombrar lo que implica el proyecto de adoptar, son funciones y lugares a ocupar. No se es ni padre ni hijo de un día para el otro sino que son funciones a desarrollar en el largo plazo. Es una construcción de lo no familiar a lo familiar porque al principio son desconocidos, y necesitan hacer propio a ese hijo”, destacaron ambos profesionales del registro.