Julia Turchetto y Flavia Torrens, psicólogas del Centro de Mediación del MJyDDHH

Dos profesionales del equipo de psicología del Centro de Mediación explicaron su función y que tipo de “intervenciones” que realizan en los conflictos familiares.





Dos profesionales del equipo de psicología del Centro de Mediación explicaron su función y que tipo de “intervenciones” que realizan en los conflictos familiares.

Julia Turchetto y Flavia Torrens son dos de las cuatro integrantes del Equipo de Psicología del Centro de Prevención y Resolución de Conflictos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, con sede en la avenida Córdoba 1154, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El equipo con formación en mediación, familia y violencia familiar se completa con las licenciadas María del Carmen Torres y Clara Franco. Intervienen en las mediaciones familiares en diferentes estadios del proceso siempre a pedido del mediador y con el acuerdo de las partes intervinientes en el proceso pre-judicial.

Turchetto y Torrens, equipo de psicología del centro de mediaciónStephanie Bridger
Turchetto y Torrens, del equipo de psicología del centro de mediación

Los ciudadanos acuden al centro de mediación en busca de solución a diferentes tipos de conflictos familiares: para organizar el cuidado personal de los hijos, el régimen de comunicación (visitas), la cuota alimentaria, la “guarda provisoria” o delegación del ejercicio de la responsabilidad parental, entre otros.

Durante 2017, se llevaron adelante un total de 1306 mediaciones gratuitas en el centro, de las cuales 105 contaron con la intervención del equipo de psicología.

-¿En qué momento el mediador requiere la intervención del equipo de psicología?

Flavia Torrens: -Cuando el mediador advierte que existe una problemática oculta que traba el diálogo porque la gente no puede verbalizarla. El psicólogo puede “leer entre líneas” y despejar aquellas cosas no dichas, por ejemplo, un conflicto no resuelto del pasado, relaciones violentas, adicciones o patologías psiquiátricas. Se trabaja sobre ellos porque actúan como una barrera que obstaculiza la mediación.

El objetivo es generar un cambio de actitud que contribuya a la buena marcha de la mediación para resolver el conflicto y mejorar las relaciones familiares. Otras veces el profesional sugiere a los participantes buscar ayuda por vía de un tratamiento psicoterapéutico.

-¿Qué tipo de intervenciones se realizan?

Julia Turchetto: -Se trabaja de distinta manera según sea la situación de cada familia: a veces intervenimos desde el inicio del “proceso de mediación”, otras mediante una “intervención puntual en una audiencia”. En otros casos efectuamos un “diagnóstico de los vínculos familiares” o implementamos el dispositivo llamado “Punto de Encuentro Familiar”. Además, llevamos adelante el “seguimiento y posterior enlace interinstitucional”, si el caso lo amerita.

Para el “Diagnóstico de los Vínculos Familiares”, realizamos una serie de entrevistas individuales con los integrantes del grupo familiar, incluyendo a los hijos, y si fuese necesario, a parientes como los abuelos o tíos. Mediante esta técnica, se traza un mapa de la situación familiar y de las dificultades de los vínculos (entre los padres separados, con los hijos, con las actuales parejas de cada uno de los padres, etc.).

El objetivo es trabajar las cuestiones emocionales que impiden, por ejemplo, que los padres lleguen a un acuerdo sobre la cuota de alimentos o sobre el modo de organizar los encuentros con los hijos cuando están separados. El último paso consiste en exponer las conclusiones, sugerencias y/o derivaciones psicoterapéuticas ante los participantes y sus letrados en la siguiente audiencia.

-¿Qué es el dispositivo “Punto de Encuentro Familiar” y cómo se desarrolla?

Entrevista a Julia Turchetto y Flavia Torrens, equipo de psicología del centro de mediación.Stephanie Bridger
Entrevista a Julia Turchetto y Flavia Torrens, equipo de psicología del centro de mediación.

Julia Turchetto: -El dispositivo Punto de Encuentro Familiar se implementa cuando uno de los padres solicita un régimen de comunicación con sus hijos por haber estado desvinculado de ellos por un tiempo prolongado. Por ejemplo, cuando los niños no ven a su padre hace años por un tema de adicciones o porque se ha visto privado de la libertad. El equipo de psicología entrevista a los padres, ve a los chicos y evalúa si están dadas las condiciones para iniciar o retomar el vínculo.

Cuando los padres se han separado, es preciso reorganizar la vida familiar. Según el nuevo Código Civil y Comercial se trabaja, principalmente, el “Cuidado Personal de los hijos” (antes se denominaba “Tenencia”), los Alimentos y el Régimen de Comunicación (anteriormente “Régimen de visitas”). A menudo los chicos quedan entrampados en la problemática entre los adultos, como “botín de guerra”, en medo de un conflicto de lealtades en relación a tomar partido por uno u otro de sus padres.

-¿Cómo es la intervención en casos de violencia?

Flavia Torrens: -A menudo concurren a nuestro centro mujeres que cuentan con medidas de prohibición de acercamiento dictadas por el juez y muchas veces provistas de un botón anti pánico. En estos casos, se pone en marcha el protocolo de violencia que consiste en la celebración de audiencias separadas. En ellos, el mediador cuenta con el acompañamiento de una psicóloga durante todo el proceso de mediación.