Normas ISO 9001

Certificación de calidad para otro juzgado federal

Se trata del Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 2, a cargo del juez Sebastián Ramos. Es el tercero que certifica calidad: antes ya lo hicieron los juzgados federales N° 8 y el N° 4.

El Programa de Gestión de Calidad del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación entregó la certificación de calidad IRAM al Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 2, a cargo del juez Sebastián Ramos. El secretario de Justicia de la Nación, Santiago Otamendi, aseguró que “es un compromiso que se va a ir expandiendo a otros juzgados, para mejorar los mecanismos del servicio de Justicia para que sea eficiente, transparente y accesible toda la sociedad”.

En un encuentro realizado en el 3 piso de los tribunales de Comodoro Py, la jornada de premiación contó con la presencia, además de Otamendi, de Sandra Dosch, coordinadora del Programa de Gestión de Calidad. También participaron los jueces federales Marcelo Martínez de Giorgi y Sebastián Casanello, el camarista Martín Irurzun, y el juez Jorge Gorini, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2, que será el próximo juzgado que empezará el proceso de certificación, así como tribunales de Morón y San Martín, en la provincia de Buenos Aires.

Dos juzgados con sede en Comodoro Py habían certificado calidad anteriormente: el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 8, a cargo de Martínez de Giorgi, y el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 4, a cargo de Ariel Lijo.

Fotos: Patrick Haar.

Otamendi invitó a otros organismos judiciales a “involucrarse en los sistemas de gestión de calidad” y agregó que realizarlo en el Poder Judicial “es especial, porque hay un fuerte componente vocacional en los integrantes de un juzgado. Es la gran diferencia que posibilita el éxito en la gestión de calidad”.

El juez Ramos explicó que el “equipo del juzgado de aproximadamente 35 personas, fueron fundamentales para lograr el objetivo en el corto plazo”.

“Estoy orgulloso del compromiso personal de cada uno para brindar un servicio de Justicia de mejor calidad, para que sea más igualitario y transparente para poder brindar cada día un mejor servicio de la gente”, expresó Ramos.

Sandra Dosch, coordinadora del Programa de Calidad del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, manifestó que en este juzgado “se reunieron dos principios fundamentales de la calidad: la participación y el compromiso del equipo, así como el liderazgo del juez Ramos, por lo cual pudo llevarse adelante el proceso de certificación de calidad”.

El Programa de Calidad y la empresa IRAM auditaron los procesos del juzgado en tres partes: mesa de entradas, los procesos de despacho y redacción y firma de la sentencia.

Después de las auditorías, los especialistas concluyeron que el juzgado de Ramos cumple con los rigurosos parámetros de calidad de las normas ISO 9001.

Diego Cummins, gerente de Certificación de Sistemas de Gestión de IRAM, destacó que “fue muy importante que el juez Ramos como cabeza de la organización se haya puesto al frente de la auditoría, para que el juzgado certifique las normas de calidad”.

“Es importante cambiar la imagen de la Justicia”

El juez Ramos explicó que es importante que otros juzgados sigan el mismo camino: “La certificación fue un piedra fundamental que pusimos para luego seguir avanzando en más procesos de calidad a través de los gestores del reconocimiento que fueron los integrantes del juzgado”.

-¿Qué significa para su juzgado esta certificación de calidad?

-Significa mostrar nuestra forma de trabajo diaria para mejorar el servicio de Justicia. Es fundamental que las personas que trabajan en el Poder Judicial tomen este tipo de iniciativas para poder cambiar la imagen que la sociedad tiene de ella.

-¿Cree que ayudará a mejorar la visión que tiene la sociedad de la Justicia?

-Sí, nuestro objetivo es cambiar la imagen de la Justicia tomando este tipo de iniciativas. Con esta herramienta novedosa que nos propuso el Programa de Gestión de Calidad del Ministerio de Justicia fue posible certificar la calidad del juzgado en pocos meses, construyendo nuestros procesos y desarrollándolos con el compromiso de todo mi equipo.

-¿Fue clave que ya hayan certificado otros dos juzgados federales?

-Claro que sí. Lo vi en otros juzgados, pero desde que asumí como juez siempre tuve la idea de certificar la gestión de los procesos judiciales. Desde IRAM nos dieron reglas de trabajo claras para realizar los procesos más veloces y eficaces. Estandarizamos los procesos. Cada uno sabe lo que tiene que hacer en cada momento, y por eso es altamente novedoso. Logramos incorporar los tres procesos centrales: la mesa de entradas, los procesos de despacho así como la redacción y firma de la sentencia, que es una decisión que debe tomar el juez en tiempo y forma.