Frente al abuso infantil, “hablar es empezar a prevenir”

Los casos se dan con prevalencia en el marco intrafamiliar, por eso es importante hablar con los chicos, aconsejan desde el Ministerio de Justicia de la Nación. Cuáles son las conductas que sirven de indicios de un posible abuso.

Son varias las preguntas que se hacen los padres respecto a los recaudos que deben tener con sus hijos para poder detectar a tiempo un posible acoso ¿Qué es el abuso sexual infantil (ASI)? ¿Por qué motivo un chico tiene dificultades para contarlo? ¿Cualquier niño puede ser víctima?

Desde la Subsecretaría de Acceso a la Justicia, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y a través de su sitio web especializado, se explican las formas de prevención y detección de posibles casos de ASI.

“Hablar es empezar a prevenir”, es una de las premisas desde la subsecretaría que dirige María Fernanda Rodríguez para estar “atentos cada riesgo” que corren los niños, niñas y adolescentes y que no se visualiza con tanta facilidad.

La definición académica de “ASI” es un delito que “existe cuando un adulto utiliza a un niño para estimularse sexualmente”, cuando “un adulto estimula sexualmente a un niño/a” o cuando “se utilizan al niño para estimular sexualmente a otra persona”. Puede haber abuso aunque no haya intervenido la genitalidad de la víctima.

Cualquier chico puede sufrir acosos y, en general -según el sitio web-, los casos de ASI ocurren en la familia, en la escuela o a través de Internet, lo que se denomina grooming. Algunas de las estadísticas del programa marcan, además, que en general el agresor es varón y que convive con su víctima

Así, la estadística que maneja el programa Las víctimas contra las violencias (también del Ministerio) a partir de un relevamiento realizado entre el 19 de noviembre y el 19 de diciembre últimos revelan que en más de la mitad de los casos (53 por ciento) los abusos ocurrieron dentro del propio hogar.

Por eso, se hace hincapié en el diálogo de los padres con sus hijos para abordar la problemática y que no los sorprenda. Así como en romper tabúes para hablar de sexualidad en un marco de confianza y aprendizaje para darles a los chicos herramientas para cuidarse, para que sepan intervenir o pedir ayuda cuando algo no les gusta o les genera incomodidad. “Hablar de posibles situaciones de abuso es hablar del respeto, romper el silencio y cuidarse el uno con el otro”, destacan los especialistas.

¿Cómo detectar el abuso?

Uno de los problemas de este tipo de delito es romper el silencio de los jóvenes que fueron y son víctimas. En general, se oculta la problemática, sin embargo, explican desde la Subsecretaría, son notorios los cambios de conducta repentinos que pueden funcionar como indicios. Algunos de estos pueden ser: enojos injustificados, decaimiento, desconexión con el medio social, pesadillas o insomnio, ansiedad o la resistencia a quedarse solos con una persona en particular.

En tanto, siempre se recomienda la presencia de un profesional, pediatra o psicólogo. Son varios los sentimientos que pasan por la mente de los jóvenes que fueron o son víctimas de abuso sexual por parte de mayores: Sienten vergüenza, miedo a que no les crean, temor a quedarse solo o a que lo estigmaticen, más las amenazas del victimario y la pérdida de afecto son algunas de las presiones que afrontan.

Para denunciar

El 0800-222-1717 es la línea telefónica gratuita para denunciar este tipo de delitos a cualquier hora del día y desde cualquier lugar. Atienden profesionales especializados y se puede comunicar cualquier persona  por más que no sea familiar de la víctima. También se pueden hacer consultas o pedir asesoramiento a través de su mail.

Todos los datos que brindan son confidenciales y es fundamental dar detalles exactos para que los profesionales puedan orientar de la mejor manera ante el problema. Al llamar o enviar mail es necesario tener a mano el nombre y apellido de la víctima, qué edad tiene, qué sucedió, cómo, desde cuándo y en qué lugar.