Cómo mirar con lupa la letra chica de las tarjetas de crédito

En la ciudad de Buenos Aires los bancos están en el segundo puesto del ranking de denuncias de consumidores. La mayoría de las quejas se debe a problemas derivados con tarjetas de crédito y débito. Los casos que llegan a la Justicia.

En el primer semestre de este año, sólo en la ciudad de Buenos Aires se recibieron 8379 denuncias realizadas por consumidores. El dato surge de los informes periódicos que realiza la Dirección General de Defensa y Protección al Consumidor. El ranking lo encabezan las empresas de celulares –con 18%- seguidas de cerca por bancos y financieras, con casi un 17%. La mayoría de las quejas contra los bancos son por las tarjetas de crédito y débito: desde cargos desconocidos por compras no realizadas, seguros que no pedidos, por exceso de límite de compras o cobros de comisiones ilegales.

Las tarjetas de crédito están reguladas por la Ley 25.065. La norma marca varios puntos a tener en cuenta. Por ejemplo, que está prohibido el envío de tarjetas que generen algún cargo sin el consentimiento previo del consumidor. Hay que recordar además que si envían una tarjeta de crédito que no se solicitó y no genera ningún cargo o comisión, no existe infracción. Si esa tarjeta que enviaron genera algún cargo automático, sí se está violando la Ley de Defensa del Consumidor.

Las empresas emisoras de tarjeta de crédito tampoco pueden cobrar seguros o cargos que no estén convenidos contractualmente. Y con respecto a los resúmenes, el usuario tiene 30 días para poder objetar alguno de los cargos que figuren como facturados.

La mayoría de las quejas contra los bancos son por tarjetas de crédito y débito: desde cargos desconocidos por compras no realizadas, seguros que no pedidos, por exceso de límite de compras o cobros de comisiones ilegales.

La Dirección Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) anunció esta semana una apertura de investigación a la empresa controlante, que es la que concentra el mayor porcentaje del mercado (casi seis de cada diez plásticos) y ostenta “una posición dominante”, dijo el organismo. Para la CNDC existe una “falta de competencia y transparencia” en el mercado de plásticos y medios de pagos electrónicos.

De allí que se inició una investigación de oficio sobre “presuntas conductas anticompetitivas”. “Lo que estamos proponiendo son medidas que permitan abrir el mercado para que haya nuevos jugadores”, dijo el titular de la CNDC, Esteban Greco. Desde la empresa negaron esta posición dominante y sostuvieron que la firma “ha ajustado su accionar a la normativa”.

Muchas veces cuando los carriles administrativos no resuelven las denuncias de los consumidores, terminan en la Justicia. A continuación, contamos tres casos:

Un límite que no fue

Previo a un viaje a Nueva York, un hombre pidió a su banco (de origen brasileño) que se le extienda el límite de la tarjeta de crédito por los cinco días. De regreso, el usuario la siguió usando pero el límite continuó ampliado por dos meses. Esto le generó intereses, porque se excedió en el límite de compra.

Lo denunció en la Dirección Nacional de Comercio Interior en julio de 2015 y el organismo multó con 250 mil pesos a la entidad financiera, por “incumplimiento en la prestación del servicio”. La medida fue impugnada la multa y llegó a la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, que rechazó el recurso. “Existió un daño concreto al titular de la tarjeta, producto del mal manejo del banco”, dijeron los jueces.

Un mal asesoramiento

En 2014, por ejemplo, un hombre viajó a Europa de vacaciones, con su mujer y un matrimonio amigo, pero cada vez que iba a usar su tarjeta de crédito esta era constantemente rechazada. Antes de viajar el hombre había ido al banco emisor (de origen español), donde le recomendaron que haga un depósito en la cuenta de la tarjeta de crédito para tener saldo a favor.

El hombre llamó por teléfono, mando mails, y recién cuando habló con la empresa que brinda el servicio se enteró que esa clase de operaciones no se podían realizar. Demandó al banco y la justicia le dio la razón: ordenó una indemnización de 80 mil pesos por el daño que le causó el mal asesoramiento sufrido.

La tarjeta que no llegó

La Justicia en lo Civil y Comercial de Salta rechazó el reclamo de un banco local por una multa que le fuera impuesta por haber cobrado gastos y consumos a un cliente que pidió una tarjeta, pero nunca le llegó. En cambio, si le llegaban resúmenes con vencimiento por gastos y supuestos consumos realizados. Tras la denuncia del usuario, la entonces Secretaría de Defensa del Consumidor salteña (dependiente del Ministerio de Gobierno) multó al banco. En mayo de 2015 la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial rechazó la apelación del banco y confirmó la multa.

Se puede consultar acá dónde acudir en caso de consulta o denuncia.