Memoria Activa presentó sus alegatos sobre el testimonio que inculpó a los policías

Consideró que la SIDE pagó el testimonio que desvió la investigación del ex juez Galeano hacia la Brigada de Lanús. Ante el Tribunal Oral Federal 2, una de las querellas de familiares de las víctimas en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA concluyó así la segunda parte de su presentación.

En la causa en la que están imputados el ex presidente Carlos Menem y el entonces juez de la causa, Juan José Galeano, entre otros, el abogado Rodrigo Borda explicó de manera cronológica el armado de la pista falsa que llevó a policías de la provincia de Buenos Aires a juicio por supuesta participación en el atentado.

Esa línea de investigación, dijo la querella, fue parte de un “armado arquitectónico” para cerrar la causa con culpables falsos (los policías bonaerenses), acusados por el doblador de autos Carlos Telleldín tras recibir un soborno de 400 mil dólares de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Los policías finalmente fueron absueltos por el TOF 3, cuyos jueces que ordenaron además investigar el encubrimiento y el pago ilegal, antecedente que dio impulso a este juicio.

El abogado describió cómo el ex juez Galeano fue de a poco manipulando información y presionado testigos para concluir “de manera arbitraria e insostenible” que Telleldín le entregó el 10 de julio de 1994 la trafic que explotaría luego en la AMIA a la Brigada policial de Lanús, que encabezaba Juan José Ribelli.

“En las notas periodísticas del momento, Telleldín desvinculaba a los policías con el atentado. Sólo hablaba de extorsiones y la Brigada de Lanús no había aparecido hasta el momento en el expediente”, expresó Borda y agregó: “Nunca se pudo acreditar que el 10 de julio Telleldín le entregó la camioneta a los policías y los testigos justamente afirman que nunca vieron la camioneta ese día”.

El abogado leyó los diálogos entre Galeano y Telleldín en la negociación del pago, obtenidas del video que se difundió en la prensa. Allí, explicó, se nota el momento en el cual hablan de un precio (400 mil dólares) y el exjuez le muestra un libro con fotografías de policías bonaerenses para que Telleldín acusara. “¿Cómo es posible que en vez de preguntarle a Telleldín si esas personas se habían llevado la camioneta, directamente le señalara al policía al que debía acusar?”, se interrogó.

Ese actuar, argumentó Borda, frustró además cualquier posibilidad de realizar una rueda de reconocimiento en el futuro.

Así, se llegó finalmente a que se concretara el pago ilegal acordado, el cual fue organizado por la vieja SIDE con el conocimiento tanto de su entonces titular, Hugo Anzorreguy y su segundo, Juan Anchezar, ambos imputados.