Avanza en el Congreso la nueva ley de subrogancias de jueces

Las suplencias de los magistrados en caso de licencia o enfermedad es un proyecto que avanza en el Congreso. Se estima que sean de un lapso máximo de dos años, sólo en situaciones excepcionales.

El Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, envió al Congreso un proyecto de ley con el nuevo Régimen de Subrogancias para la Justicia Nacional y Federal que deroga la ley 27.145. Tuvo dictamen de mayoría en la comisión de Justicia de la cámara de Diputados a principios de mayo.

DICTAMEN LEY SUBROGANCIAS 134-1302

En noviembre de 2015 tras la judicialización de la ley 27.145, la Corte Suprema declaró inconstitucional este articulado normativo y dispuso un régimen transitorio de designación de subrogantes hasta que el Poder Legislativo sancione un nuevo método de suplencias de jueces nacionales y federales.

Hace menos de dos años, la Corte advirtió que en “aproximadamente un cuarto de los cargos de los tribunales nacionales y federales se encuentran vacantes en forma permanente y que, en los hechos, hoy la regla es designar un subrogante y la excepción nombrar a un juez mediante el procedimiento constitucional”.

El proyecto de ley apunta a volver a foja cero con el régimen utilizado antes de la 27.145 ya que busca derogarla y sancionar otra ley que estipula como máximo un año de suplencia de un juez subrogante desde su designación, prorrogable por un año más “si media de causa justificada”. Pero aclara, que tras este vencimiento “se producirá la caducidad de pleno derecho y serán inválidas las actuaciones que se realizaron con posterioridad” que busquen extenderla.

Los primeros artículos del dictamen favorable de la comisión de Justicia explican que en caso de licencia, suspensión, vacancia, remoción u otro impedimento de los “jueces de primera instancia de cualquier fuero o jurisdicción”, será la cámara respectiva la que procederá a la “designación de un juez subrogante” dentro de los tres días de ocurrida la causa que motivó la subrogancia o reemplazo.

El artículo 7 destaca que a los efectos de “designar subrogantes que no registren atrasos significativos” en las causas que llevan en sus respectivos tribunales “las cámaras de apela­ciones deberán establecer, como requisito mínimo, que no registren incumplimientos reiterados en los plazos legales para el dictado de sentencias que establecen los códigos procesales aplicables”.

Suplencias por fuero

La nueva normativa establece un orden de prelación o importancia para cubrir al magistrado a reemplazar: en primer lugar, lo deberá suceder “un juez de igual competencia y de la misma jurisdicción territorial”, y “de compe­tencia similar” o sea del mismo fuero. Y sino fuera posible  será “un juez de la jurisdicción territorial más próxima”. Y es muy clara la “excepción” de la norma de aquellos jueces “que registren atrasos significativos en las causas a su cargo” o sea que no podrían ser designados magistrados que no se ajusten a los plazos procesales de los expedientes que estipula cada código de procedimientos.

Los dos últimos eslabones del orden mencionado son los “conjueces” y los “secretarios letrados” de los juzgados. La lista sería confeccionada por el CM con el 2/3 de sus miembros presentes. Son entre diez y treinta por cada cámara nacional o federal y designados “para actuar en la misma cámara y en todos los juzgados que de ella dependan”, según expresa el artículo 8 del proyecto.

En el mismo orden de prelación, la Cámara Federal de Casación Penal designaría, explica el proyecto, a los jueces suplentes de los tribunales orales en lo criminal federal y penal económico con sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o en las provincias. Así como se prevé que la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional con asiento en la misma ciu­dad designaría los subrogantes de los tribunales orales de menores con sede en Capital Federal.

En tanto, los reemplazos en las cámaras de apelaciones se estipulan de un modo diferente al orden mencionado. Sería el propio tribunal quien resuelva las subrogancias por sorteo público entre sus miembros. Así, Casación Penal, las cámaras federales de apelaciones y la Cámara Nacional de Ape­laciones en lo Penal Económico se integrarán por sorteo entre los demás miembros de cada una de aqué­llas. La nueva norma detalla que “de no ser posible, la designación se efectuará con los jueces de la cámara siguiente que se encuentre en la misma jurisdicción territorial”. O, en su defecto, otro sorteo con los miembros de los tribunales orales, y por último, con un “conjuez”. Según la nueva norma, lo mismo haría la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional y la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, y las civiles, comerciales, previsionales, del trabajo y del fuero del consumo.

¿Quiénes pueden ser conjueces?

Según el dictamen aprobado por los legisladores de la comisión de Justicia de la cámara Baja, son abogados que ya realizaron un concurso público de antecedentes, postulantes que hubieran integrado ternas enviadas al Poder Ejecutivo Nacional en los últimos tres años a computar desde la fecha de entrada en vigencia de la presente ley y que hubiesen obtenido más del 50 por ciento de puntuación en el examen de oposición.

Las listas deberán ser aprobadas por el plenario del Consejo por mayoría de dos tercios de sus miembros presentes. Una vez aprobadas serán remitidas al Poder Ejecutivo, que los designará con acuerdo del Senado de la Nación, según la necesidad de las respectivas jurisdicciones.

Por último, si todos estos reemplazantes no pudieron asumir la subrogancia, se especifica que  las cámaras de apelaciones podrán convocar a jueces titulares designados por el PEN, con acuerdo del Senado que no hubiesen sido puestos en funciones o magistrados que no hubieran alcanzado la edad de 75 años.